Mitos y realidades sobre la fórmula mágica para estar con una figura perfecta.
Puesto que cada mall cuenta actualmente con un quiosco que ofrece "reforzadores metabólicos" de una clase u otra, es hora de echar un vistazo a las cosas que estos ejemplares pueden y no pueden hacer.
¿Qué hay sobre los productos que se venden en esos quioscos?
Bien, sobre todo se trata de agentes termogénicos. Un agente termogénico es aquel que produce calor, o comúnmente hablando, "acelera" el metabolismo. Los productos del quiosco producen de hecho cierto efecto termogénico, pero a un costo.
El ingrediente más común de los reforzadores metabólicos es la efedra. La efedra es básicamente un "acelerador" legal. Estaría mintiendo si dijera que es tan peligrosa como la cocaína, pero una dosis pequeña equivale aproximadamente a algunas tazas de café fuerte. Lo mismo con el ma huang. Estas sustancias deberían evitarse si tienes alguna tendencia a la presión arterial alta. Pueden ponerte nerviosa, aprensiva y acelerada, además de poder elevar tu presión arterial y tu ritmo cardíaco, lo cual generalmente sucede. Esto "acelera" de hecho, temporalmente, el ritmo metabólico, pero ¿cuánto se traduce en pérdida real de peso?, eso es lo todos se preguntan. Mi opinión personal es que sea cualquiera el nivel de efectividad, lo hacen suprimiendo tu apetito, NO agregando apreciablemente el número de calorías quemadas durante el día, aunque puede que aumente ligeramente el número de calorías quemadas mientras estés "bajo su influencia".
Entendiendo tu metabolismo
¿Qué es el metabolismo de todos modos? Un escritor (Kenneth Baum, autor de Metabolize!-¡Metabolice!) le formuló a su hijo de seis años de edad esa pregunta y resueltamente respondió lo siguiente: "¡Es todo lo que sucede desde que comes hasta cuando vas al baño!". ¿Y sabes qué? Esa no es una mala definición. El metabolismo es, brevemente, la suma total de todo lo que sucede en el cuerpo -la acumulación de varias sustancias (músculo, proteínas, RNA, cabello, uñas, enzimas, almacenaje de grasa, huesos) y los procesos de desintegración de otras (alimento, grasa almacenada, etc.). Ambos procesos, los de "acumulación" (anabólicos) y "desintegración" (catabólicos) estás operando simultáneamente, a toda hora. Y la materia prima, la materia que el cuerpo utiliza para esta miríada de tareas, es el alimento. O, más correctamente, los nutrientes contenidos en el alimento.
En ese sentido, entonces, el ritmo metabólico podría ser definido como la velocidad en la que nuestro motor interno funciona.
Cuatro factores contribuyen a tu ritmo metabólico.
1. Por lo pronto el colaborador más grande es tu ritmo metabólico "basal" o ritmo metabólico en reposo. (No son exactamente lo mismo, pero para nuestros propósitos son permutables). Esto es básicamente el número de calorías que quemas en estado de reposo, sencillamente sentándote en una silla.
2. El segundo gran componente de tu ritmo metabólico es determinado por tu nivel de actividad y de ejercicio.
3. El tercer componente se llama a veces el "efecto térmico del alimento", y se define como la cantidad de calorías (o de energía) que toma realmente digerir y procesar los alimentos que comes. ("Térmico", a propósito, significa "calor"; y "termogénico", "producción de calor". Recuerda que la producción energética opera en el cuerpo en todo momento, y uno de los subproductos de la producción energética es el calor. ¿Qué tipo de alimento tiene el efecto térmico más alto? La proteína.)
4. El último y más pequeño colaborador de tu ritmo metabólico es algo con el nombre intimidante de "termogénesis facultativa", que significa básicamente el efecto de la producción de calor de cosas como la inquietud, la reacción al frío y el estrés, así como otros factores similares.
Ahora, cuando tú y yo decimos cosas como "tengo un metabolismo lento (o inactivo)", lo que queremos decir es "¿cómo podemos lograr que este proceso completo sea más rápido? ¿Cómo aceleramos los motores? ¿Cómo podemos lograr que todo funcione a una temperatura más alta?".
Bien, el factor que determina más ampliamente el ritmo metabólico es cuánto músculo tienes. El músculo es donde está la acción, las células del músculo están llenas de minúsculos centros de energía llamados mitocondrias, que es donde las calorías se queman (más propiamente, donde los productos que se desintegran del alimento -como los ácidos grasos y la glucosa- se "oxidan", pero no seamos demasiado técnicos). Así que mientras más músculo tengas, más centros de poder tendrás para desintegrar la grasa. Todas las cosas serán equitativas, a más músculos, más calorías quemadas, incluso cuando duermas.
La conclusión es obvia: El reforzador metabólico número uno es el músculo. Y la mejor manera de conseguirlos es cargando pesas.
El punto es que, cuando realmente comprendes qué es el metabolismo, puedes darte cuenta inmediatamente que la cantidad de diferencia que estos reforzadores pueden hacer es insignificante. Ellos "revolucionarán el motor" levemente, pero sin mucho ejercicio que te permitan quemar grasa sólo estás produciendo algunas calorías adicionales en forma de calor mientras estás ocasionando cierto daño potencial en el resto de tu sistema. A excepción del efecto en el apetito (que te haría comer menos, al igual que las "píldoras de dieta"), el efecto que los productos tienen en el gasto de calorías y la pérdida de grasa palidece cuando se compara con el ejercicio, la construcción de músculo y una dieta diseñada para mantener los niveles de insulina sin que éstos se eleven hasta la estratósfera.
Otros ingredientes encontrados a menudo en estos productos (además de los estimulantes) son carnitina y el cromo. He escrito sobre esto en otro artículo y creo que ambos juegan un papel importante en el soporte de diversos aspectos de la función metabólica (azúcar en la sangre, en el caso del cromo y el metabolismo de la grasa, en el caso de la carnitina). Pero las cantidades contenidas en los reforzadores metabólicos son generalmente menos de lo que se necesita y si los deseas puedes hacer mejor comprándolos como productos por separado en compañías con buena reputación.
¿Deseas mi opinión? Cuando se trata de reforzadores metabólicos, aléjate del quiosco, bota todo lo que sea dulce y dirígete al gimnasio.

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